Uno de cada tres jóvenes ha pagado por un servicio de bienestar digital durante la pandemia

Por Francisco Bautista

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El interés por el bienestar era ya una tendencia al alza antes de la pandemia, pero se vio truncado con el cierre de gimnasios, salones de belleza o consultas de especialistas. Hoy en día, un 72% de los jóvenes de entre 20 y 30 años ha cambiado sus hábitos debido a la pandemia y ahora dedica al bienestar más tiempo que antes. Esto es lo que desvela el informe internacional desarrollado por Good Rebels en el que han participado veinteañeros de tres países (España, México y Reino Unido).

En la actualidad, y según datos del INE, en España son 5.417.813 las personas que se sitúan en esta franja de edad (casi el 12% de la población). Esta nueva generación, una mezcla entre los millennials más jóvenes y los centennials más veteranos, gestionan la pandemia en una etapa vital marcada por el cambio: estudiar, estar alejados de sus familias y de su casa, construir una carrera, socializar, encontrar pareja, incluso cuidar a sus padres y abuelos o tener hijos pequeños. Por lo que no es de extrañar, que este grupo de nativos digitales se preocupe especialmente por su propio bienestar —ya sea online u offline—.

Según datos del estudio en España, un 77% de jóvenes confirma dedicarle tiempo a su bienestar personal al menos una vez a la semana, de los cuales la mitad afirma hacerlo a diario. Lejos de lo que pudiera parecer, para los jóvenes de 20-30 años el bienestar mental es tan importante como el físico: el 69% de los participantes (72% en España) lo considera una de las dimensiones más importantes de su bienestar.

Para este sector, estar bien implica un equilibrio, un punto medio entre las obligaciones y el ocio, entre el trabajo y la familia, además de tiempo para uno mismo y para socializar. No es de extrañar, por tanto, que el sueño y la relajación (64%) o las relaciones sociales (39%), en una una época en la que el contacto social es limitado, sean ámbitos que cobren una especial relevancia.

La vida en confinamiento y el cierre de servicios ha aumentado con creces el consumo digital. Uno de cada tres encuestados ha pagado por un producto o servicio de bienestar digital y el uso de recursos digitales para la gestión de su bienestar es generalizado. En España, el vídeo es el formato más utilizado por el 67% de los jóvenes, seguido de las redes sociales (40%) y las aplicaciones (35%). Para un 60% de los veinteañeros estos recursos digitales son esenciales para hacer ejercicio y mantenerse activo, gestionar sus relaciones sociales (45%) o el bienestar mental (42%).

A su vez, las búsquedas online, las redes sociales, la publicidad digital y el boca a boca son los principales canales de acceso a esta tipología de servicios. Pero, además, es necesario generar credibilidad y las fuentes de información que consideran más fiables son las páginas web especializadas y de medicina/salud, seguidas de los perfiles de profesionales en redes sociales y aplicaciones.

En este sentido, Mar Castaño, Socia y directora de Data Tech en Good Rebels, asegura que “nuestra investigación nos ha permitido analizar el efecto que la COVID-19 ha tenido en el bienestar de este grupo de edad y también cómo la industria se ha visto influenciada por los cambios en el último año. Los resultados muestran que la pandemia ha acelerado una tendencia ya existente, pero lo mejor que una marca puede ofrecer a un consumidor veinteañero es un servicio o producto que repercuta en su calidad de vida, le motive y conecte con un enfoque integral del autocuidado. Y, claro está, esa experiencia no se ha trasladado temporalmente a Internet: su futuro es verdaderamente digital”.