Un vino con estilo bordelés y chispa volcánica de Almagro: Maar de Cervera Sauvignon Blanc 2021

Por Wenceslao Pérez Gómez

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En un singular paraje volcánico, en el término municipal de la noble y cultural ciudad de Almagro, se elabora MAAR DE CERVERA SAUVIGNON BLANC, un blanco de Finca muy especial, de producción limitada, que no deja indiferente a nadie. Se trata de un Sauvignon Blanc, al más puro estilo bordelés de la variedad, pero con un toque especial de pólvora, típico de los terroirs de islas volcánicas, que no tardará en formar parte de las elaboraciones más especiales y personales de España, ya que los viñedos de la FINCA ENCOMIENDA DE CERVERA, donde se elabora este singular vino, están situados en el corazón del Macizo Volcánico del Campo de Calatrava, donde se encuentran varios volcanes estrombolianos y un Maar, el de Hoya de Cervera, que estuvieron activos entre el Plioceno y el Cuaternario.

Qué es un Maar

Un Maar (del latín mare=mar), es un cráter volcánico ancho y bajo, que tiene su origen en una erupción muy explosiva y violenta (freatomagmática), causada por agua subterránea que entra en contacto con lava caliente o magma. Los maares una vez producidos, suelen llenarse de agua, formando un lago de cráter o laguna cratérica de escasa profundidad.

El Maar de La Hoya de Cervera, de 284 hectáreas, es con cráter de explosión hidromagmática, formado por un anillo de tobas (cenizas y arena de la chimenea volcánica), brechas (rocas sedimentarias volcánicas), además de una oleada piroclástica de notables dimensiones, formada de materiales fragmentarios como cuarcitas y pizarras angulosas. Su cráter, de 250 metros de diámetro y una profundidad de 70 metros, se conserva muy bien e, incluso, cuenta con una laguna temporal, “La laguna de Hoya de Cervera”, que se forma en el interior el cráter en época de lluvias. Este conjunto, posee un alto valor paisajístico, dado que en él se pueden reconocer todos los elementos de un auténtico Maar, por lo que obtuvo su estatus de “Monumento Natural”, en octubre de 1999.

Un Terroir o Paraje Singular formado por la combinación de varios elementos, por un lado, los viñedos situados sobre las tierras negras y rojas, Almagre, de origen volcánico que, según algunos historiadores, son las que dan nombre a la ciudad de Almagro, complementado con suelos calizos y pedregosos y por otro lado, su altitud de 850 metros sobre el nivel del mar. Y, como complemento, un microclima también singular de noches frescas que compensan las fuertes insolaciones diurnas.                                                Para su elaboración, de edición limitada a 2.900 botellas, se decidió fermentar en barricas de roble francés de grano fino, durante tres meses con sus lías, dotándole así de una mayor estructura y complejidad y permitiéndole mantener mejor su singular y complejo aroma.

Nota de cata

  • Vista: Amarillo pajizo brillante con borde verdoso, limpio y brillante.
  • En nariz: Aromas herbáceos frescos, que recuerdan a hierba recién cortada, bizcocho de piña y mango, espárragos y pomelo rosa, sobre un fondo de pólvora quemada típica de suelo volcánico, complementado con miel y vainilla dulces.
  • En boca: es seco, serio, nada dulzón y con mucha personalidad. Se marca el terroir con un toque metálico. Buen trabajo de lías y barrica que lo hacen envolvente, con cuerpo, denso, glicérico, con un final sápido y sabroso (caliza). En retronasal, encontramos presencia de aromas refrescantes de pomelo rosa y piña, con un toque de fósforo muy agradable. Un excelente vino, expresivo, sugerente, lo que le hace muy singular y que puede ser uno de esos candidatos, a formar parte de las curiosidades impre