Sampol: un ejemplo de adaptación camaleónica

Por Redacción

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El origen de Sampol se remonta a 1934, año en que José Sampol Narbona fundó un pequeño taller de instalaciones eléctricas conocido como Casa Sampol, germen del que emerge la multinacional Grupo Sampol. Tras apostar por la electricidad y aprovechar el boom industrial de los años 50 y el turístico de los 60, el grupo se asentó en el mercado mallorquín dando servicio principalmente al sector hotelero.

Gabriel Sampol, actual presidente del grupo, tomó el relevo en el año 1967. En 1972 consiguió la adjudicación de la iluminación de la Catedral de Palma. Con la crisis del petróleo diversificó su negocio hacia el sector de la electrificación de aeropuertos, logrando a su vez una mayor diversificación geográfica. El grupo se extendió dentro y fuera de España acompañando al sector hotelero en la producción de energía.

SAMPOL entró en la República Dominicana en el año 1990. Allí creó su primera central de generación de energía en isla. Hoy la compañía está fuertemente implantada en el Caribe, donde sigue abriendo delegaciones. En la actualidad tiene en España, Italia, México, República Dominicana, Jamaica, Panamá, Colombia, Puerto Rico, Honduras, Canadá y Cabo Verde.

La compañía ha diversificado su negocio en sectores como las infraestructuras de transporte, generación y distribución de energía, instalaciones industriales, hoteles y edificios singulares e infraestructuras de telecomunicaciones, digitalización, implantación de sistemas de telecomunicación, desarrollo e implementación de sistemas de automatización e integración de SCADAS (supervisión, control y adquisición de datos), hardware y softwares adaptados a las necesidades de los usuarios.

En el año 2000 Carmen Sampol fue nombrada CEO de la empresa. Cinco años más tarde la empresa inició la central de cogeneración de la T4 del Aeropuerto de Madrid Adolfo Suarez. Ofrece a la terminal refrigeración, calor y electricidad. La liberalización de la energía en España abrió una oportunidad en la generación, distribución y comercialización. La compañía se adaptó y creó plantas de alta eficiencia energética en España (Mallorca y Burgos) y el extranjero (Italia, México, Jamaica y República Dominicana). En 2019 la multinacional marcó dos nuevos hitos: emitió un bono en el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF) y abrió una nueva filial en Puerto Rico.

Algunos de los proyectos más emblemáticos de SAMPOL han sido el tren de alta velocidad AVE Medina-La Meca, el Canal de Panamá, la seguridad de las guarderías públicas de México, la policía de Chihuahua, las centrales de energía para industrias petroquímicas en México o la planta de energía con renovables del parque empresarial Parc Bit en Palma de Mallorca.

En 2018 SAMPOL obtuvo el reconocimiento por Huawei como la mejor solución innovadora del mundo por llevar la fibra óptica al interior de los hoteles: G-PON sustituía al obsoleto cable de cobre por fibra óptica. SAMPOL ha sido pionero mundial en la aplicación de redes pasivas de fibra óptica hasta la habitación del hotel. Con la tecnología G-PON ha conectado más de 100.000 habitaciones en España y en diversos países de Norte y Centroamérica.

Para el sector hotelero ha desarrollado la plataforma de gestión Icosaedro. Permite al hotelero optimizar la gestión integral de sus instalaciones, ya sea un hotel singular, un resort o una cadena completa.

En el año 2019 SAMPOL facturó 184.8 millones de euros. La positiva situación financiera de la compañía y su adecuado posicionamiento competitivo han resultado en un rating de BBB-/Estable ratificado el pasado mes de diciembre por Axesor Rating.

El grupo, con alrededor de 1.200 empleados en todo el mundo, está permanentemente en 11 países: España, Italia, México, República Dominicana, Jamaica, Panamá, Colombia, Puerto Rico, Canadá, Cabo Verde y Honduras. En sus 85 años de historia ha desarrollado proyectos en 19 países y cuatro continentes.

La firma destaca por su capacidad camaleónica para adaptarse y reforzar sectores como el aeroportuario o el industrial. Ha logrado adjudicaciones en aeropuertos como el de Asturias, Palma, o el de Palmerola en Honduras. En el sector industrial, gracias a su apuesta continuada por Puerto Rico, ha conseguido innovadores proyectos de plantas híbridas de cogeneración con energías renovables para marcas como Bacardi, Coopervision o GFR.

La sostenibilidad y el desarrollo de sistemas energéticos sostenibles y eficientes es prioritario en SAMPOL. Un buen ejemplo es su planta del parque empresarial Parc Bit en Mallorca. Además de incorporar biomasa y fotovoltaica, prevé la próxima inclusión de hidrógeno en el circuito energético. En digitalización tiene proyectos de big data, análisis de datos, inteligencia artificial o gemelo digital. En el internet industrial de las cosas participa en la explosión de la sensorización. La estrategia de crecimiento se basa en la digitalización, la eficiencia energética y la internacionalización. De aquí a 2023 espera recuperar el crecimiento alcanzado antes de la pandemia y continuar con su plan de expansión.