Putin quiere llegar a acuerdos internacionales para evitar el avance de la OTAN hacia el este

Por Redacción

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha apostado por la diplomacia y la negociación de acuerdos internacionales como fórmula para impedir el avance de la OTAN hacia el este, hacia las fronteras rusas tras mantener una conversación telefónica con el primer ministro británico, Boris Johnson.

“Vladimir Putin ha afirmado que es necesario iniciar de inmediato las negociaciones con el objetivo de elaborar acuerdos jurídicos internacionales claros que excluyan cualquier nuevo avance de la OTAN hacia el este y el despliegue de armas que amenacen a Rusia”, ha informado el Kremlin, según recoge la agencia de noticias rusa Sputnik.

Putin habría asegurado a Johnson que Moscú está trabajando ya en una propuesta concreta que presentará próximamente. El dirigente ruso ha alertado de que la OTAN está participando activamente en la “militarización” de Ucrania, “lo que supone una amenaza directa para la seguridad de Rusia”.

Según el Kremlin, Kiev está agravando de forma deliberada la situación en la línea de contacto en la región separatista de Donbás, al utilizar en la zona de conflicto armas pesadas y vehículos aéreos no tripulados prohibidos por los Acuerdos de Minsk.

Putin ha planteado además a Johnson lo que considera políticas de discriminación de las autoridades de Ucrania contra la población de habla rusa.

Por su parte, Johnson ha subrayado ante Putin el “compromiso” británico con “la integridad territorial y la soberanía” de Ucrania, según Downing Street. También ha advertido de que “cualquier acción desestabilizadora sería un error estratégico que tendría consecuencias significativas”, en línea con el aviso que ya lanzaron esta fin de semana los gobiernos del G7.

El ‘premier’ de Reino Unido cree que es “imperativo” que “todas las partes” respeten los Acuerdos de Minsk, teórica hoja de ruta para resolver el conflicto separatista que estalló en 2014 en el este de Ucrania y que se comprometieron a respetar tanto Kiev como Moscú, principal aliado de los rebeldes.