Fridman inyecta 500 millones en DIA

Por Redacción

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Grupo DIA ha alcanzado un acuerdo con su accionista de referencia LetterOne (controlado por el ruso Mijaíl Fridman) y sus acreedores sindicados que establece una estructura de capital a largo plazo dentro del plan de transformación del negocio de la compañía.

En concreto, DEA Finance, sociedad de responsabilidad limitada luxemburguesa y propiedad de LetterOne, convertirá 500 millones de deuda en fondos propios: capitalización de 200 millones de la línea de financiación supersenior otorgada por DEA Finance y de 300 millones de los bonos con vencimiento en abril de 2021, de los que un 97,5% fueron adquiridos por DEA Finance a través de una oferta en agosto de 2020.

Asimismo, DEA Finance extenderá, de abril de 2023 a junio de 2026, el vencimiento de 300 millones en bonos, de los que un 89,7% fueron adquiridos por dicha sociedad a través de una oferta en agosto de 2020.

Los acreedores sindicados extenderán, por su parte, el vencimiento del préstamo sindicado de 902 millones de euros de marzo de 2023 a diciembre de 2025.

Asimismo, Grupo Dia amortizará anticipadamente 35 millones de euros de los créditos supersenior otorgados por los acreedores sindicados y los 36 millones restantes se pagarán en julio de 2022.

Según recoge el acuerdo, el cierre de la operación será en abril de 2021 tras la aprobación de los accionistas y los bonistas.

Mejora de DIA

Grupo Dia redujo un 51,3% sus pérdidas durante los nueve primeros meses de este año, hasta situarlas en 245,9 millones de euros, en un contexto marcado por la crisis sanitaria derivada del Covid-19, al tiempo que elevó un 2,2% sus ventas netas, hasta 5.194,5 millones de euros, según ha informado la compañía.

Entre enero y septiembre, el resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo se situó en 258 millones de euros, un 171,1% más que hace un año, debido a la disminución de los costes de reestructuración, mientras que el Ebitda ajustado fue positivo con 91,2 millones de euros, frente a los ‘números rojos’ de 39,7 millones de euros de un año antes.

La deuda financiera neta se situó en 1.250 millones (excluyendo los 600,2 millones correspondientes a la aplicación de la NIIF16), lo que implica un descenso de 72,1 millones comparando con diciembre de 2019.