‘Campo y Alma’

Por Redacción

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El Gobierno regional ha incorporado a la empresa agroalimentaria ubicadas en la localidad albaceteña de Alcalá del Júcar, Azafranes Manchegos y las bodegas La Cepa de Pelayo, dentro de la campaña promocional y marca de garantía ‘Campo y Alma’, que identifica los productos con denominación de origen o indicación geográfica protegida de la Comunidad Autónoma.

El delegado provincial de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Sáez ha visitado estas dos empresas en este municipio albaceteño, explicando que en el caso de Azafranes Manchegos comercializan bajo la marca ‘KarKom»‘ integrada en la Denominación de Origen Azafrán de la Mancha y bodegas vitícolas La Cepa de Pelayo, bajo sus marcas ‘Olé’, ‘Cupido’ y ‘La Cepa de Pelayo’, inscritas en la Denominación de Origen Manchuela.

Sáez ha subrayado que estas dos empresas son «ejemplo» de comercialización de productos de calidad además de una apuesta por fijar población en el medio rural, creación de empleo e internacionalización, ha informado la Junta en un comunicado.

El representante de la Consejería de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Sáez ha explicado que Azafranes Manchegos, es una empresa familiar, con una larga trayectoria dedicada a la producción y comercialización de azafrán.

La actual sociedad fue fundada, en 1987, por Francisco Martínez, actual gerente y quinta generación de su familia que trabaja con azafrán. Comercializan azafrán bajo dos marcas: «Al-Júcar» con envases de 2 a 30 gramos de hebras, además de azafrán molido y ‘KarKom’, en envases de 1 a 29 gramos.

Además, Azafranes Manchegos, también comercializa otros productos con azafrán entre sus ingredientes como caramelos, ginebra, licores, sal y miel.

En cuanto a la facturación, superó los 480.000 euros en 2020, aunque en 2019 fue bastante más alta, con más de 1,6 millones de euros. 60 por ciento de sus operaciones comerciales de compra son importaciones y el 35 por ciento de sus ventas son exportaciones.

BODEGAS

El delegado provincial también ha visitado en Alcalá del Júcar, la bodega La Cepa de Pelayo, una empresa familiar ya de tercera generación dedicada al vino, que en los últimos años ha hecho una apuesta por la innovación, el desarrollo y lo tradicional.

Su Bodega es ejemplo de vanguardia, diseño y estética, ampliando sus actividades hacia el enoturismo y la gastronomía. La uva procede de viñedos propios de las variedades Bobal y Macabeo, con más de 30 años de edad. El proyecto vinícola está enfocado a la máxima calidad de los vinos con las técnicas de elaboración más respetuosas con la uva: recolección manual y nocturna en cajas, refrigeración a la llegada a bodega, selección de racimos, separación según parcela de origen, depósitos de hormigón con temperatura totalmente controlada para su fermentación, y un sótano de temperatura controlada con barricas de roble francés.

La Cepa de Pelayo oferta vinos blancos y dulces, 100 por ciento de variedad Macabeo; Rosados 100 por ciento Bobal; y Tintos 100 por cien Bobal y 100 por cien Tempranillo.

La declaración de producción de la bodega se hace a nombre de Tevatova SL y esta campaña han declarado 676 hectolitros de vino tinto/rosado y 335 hectólitros de blanco.

El propio delegado provincial de Agricultura ha apuntado que La Cepa de Pelayo tuvo un expediente VINATI 2014 cuatrienal, entre 2015 a 2018, para la construcción y equipamiento de la bodega y una sala de catas. La inversión total subvencionable fue de prácticamente 819.000 euros y la ayuda cobrada más de 260.000 euros.