Benito Berceruelo Presidente del SID: “España merece la confianza de los inversores internacionales”

Por Alberto Velazquez

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La XII Edición del Spain Investors Day (SID), que tiene lugar el el 12 y 13 de enero en Madrid y organizado por Estudio de Comunicación, vuelve a suponer una excepcional ocasión para resaltar las fortalezas de la economía española como destino de inversiones internacionales

En tiempos de tributo a la concepción 360°, Berceruelo, periodista de formación, aporta más de 40 años de experiencia profesional en contacto directo con el mundo de la economía y la empresa (en 2021, el Gobierno español le concedió la Cruz al Mérito Civil “por su trabajo en comunicación y su labor de promoción de la empresa española”), y cerca de 40 en Estudio de Comunicación como referencia en el sector. La comunicación en su más amplio sentido, como, de hecho, sucede en el SID (enlazar a https://www.spaininvestorsday.com ), un foro de encuentro entre las compañías españolas cotizadas en Bolsa y los inversores internacionales.

 

 

¿Cuál es, a día de hoy, la importancia de un evento como Spain Investors Day?

 

Surgió para dar respuesta a una necesidad: que las empresas españolas tuviesen un escaparate, una vez al año, para contar a los inversores internacionales su realidad y sus planes de futuro. Queremos que cualquier inversor internacional elija a España al conocer nuestra realidad. Con mayor información y más transparencia se consigue mayor confianza en las empresas y la economía española. Estamos convencidos de que España merece la confianza de los inversores internacionales. Como ejemplos del trabajo realizado, en la primera edición contamos con 60 inversores y en la actual han confirmado más de 200; hubo tres países y ahora 13; 25 empresas cotizadas frente a las 44 de la edición de 2022…

 

¿Cómo percibe la imagen de España en tiempos de pandemia, en la que se potencian factores coyunturales que frenan el crecimiento económico?

Hablamos de un problema global que, por supuesto, ha afectado a la economía española. Es cierto que la rentabilidad ha bajado en la Bolsa española por factores coyunturales que esperamos se irán despejando, como en el caso de nuestra relación con Latinoamérica (muy positiva cuando la economía va muy bien, no tanto en situaciones de crisis, en una zona del planeta con especial incidencia de la COVID 19). También nos ha afectado negativamente el turismo, con actores importantes en la Bolsa; o la “crisis de los componentes”, que afectan a todo el mundo, pero más a países como Alemania o España, con un potente sector automovilístico; más el coste de la energía, etc. Pero dicho esto, la economía española sigue despertando el interés de los inversores internacionales, con empresas atractivas para ellos porque crecen, se internacionalizan, ofrecen repartos de dividendo record en el contexto internacional, con liderazgos en sectores como el turismo, construcción, tecnología…

 

… Hay margen para el optimismo…

 

Sin duda: en 2021 hubo 17 salidas a Bolsa y un record de ampliaciones de capital (más de 17.000 millones de euros), y la economía crecía con fuerza, aunque se frenó por la sexta ola en el último trimestre. Pero, esperamos que la tendencia alcista continue, con ejemplos de confianza internacional en España como en el caso de la OPA de OTIS sobre su filial española Zardoya, que tendrá lugar en el primer trimestre del año. Y, frente al descenso de históricos en la cotización, como la banca, nos encontramos con posiciones de fuerza en los mercados de compañías como Inditex, Iberdrola, IAG, Grifols, Amadeus, Cellnex, AENA, etc., lideres en sus mercados y con una gran presencia internacional, que se suma a nuestra buena imagen en todo lo relacionado con las energías renovables o el ámbito biotecnológico. Todo contribuye, después de cifras record de exportaciones, de un desempleo (valga la expresión) razonable, para superar un crecimiento en torno al 5%, en la media europea. No podemos dejarnos derrotar por una pandemia y tenemos que mirar al futuro con optimismo.

En este entorno, la comunicación resulta, en su más amplio sentido, fundamental: transmitir confianza en los mercados… y evitar polémicas en lo posible

En circunstancias como las actuales, en las que los niveles de inflación en el contexto internacional han hecho que hasta EE.UU, se haya planteado cambiar su política monetaria, el Gobierno debe facilitar el crecimiento, que la inversión llegue con mayor fluidez (curiosamente el gobierno de izquierdas alemán acaba de decir que baja los impuestos, es decir, “venga usted a Alemania porque hemos bajado los impuestos”).

 

Si hablamos de responsabilidad, la Responsabilidad Social Empresarial se ha visto reforzada en tiempos de pandemia. ¿Hasta qué punto es importante trabajar en este sentido?

La pandemia ha demostrado que la Responsabilidad Social no es algo vacío de contenido. En tiempos muy duros de pandemia, con resultados bajando, , las empresas españolas salieron en tromba a ayudar a la sociedad: logística, donaciones, etc. Fueron capaces de mantener un contacto directo con sus clientes y con sus empleados, en este último caso con buenas prácticas de comunicación interna, tranquilizándoles en la medida de lo posible, teniéndoles conectados, con un enorme esfuerzo que no se había hecho antes. La Responsabilidad Social cotiza en Bolsa: aunque ganes mucho dinero, si no eres responsable y no tienes una buena gobernanza los inversores no confiaran en ti… y la comunicación es fundamental, estratégica, más aún más cuando surgen problemas.

¿Cómo se ha vivido esta importancia de la comunicación en su compañía, que cumplirá 40 años en 2023?

 

Como una trayectoria en la que hemos generado confianza: no se compra en lo que no se confía y no se confía en lo que no se conoce. En este recorrido, sigue con nosotros nuestro primer cliente, como una muestra de que hemos acompañado a la empresa española desde nuestro nacimiento, con una presencia internacional, con base en cinco países y proyección a muchos más. Comenzamos más centrados en la relación con los medios de comunicación y, en la actualidad, esta parte no llega a un 20% de nuestra actividad, frente a cometidos de una gestión integral de la comunicación, como la propia de la comunicación interna, relaciones con inversores, relaciones instituciones, etc.

Ayudamos a nuestros clientes a comunicarse con cualquier público con los que se relacionan, por eso tenemos unos equipos especializados para cada necesidad. Además nos hemos diversificado, con una decidida apuesta por la conciencia social, más allá del foco en resultados económicos y producto. Preferimos la calidad y el crecimiento al mero volumen: nuestro primer objetivo es que primero crezcan nuestros clientes, nuestro crecimiento es secundario.

 

En este entorno, la transformación digital y la sostenibilidad se ratifican como irrenunciables vectores de desarrollo, ¿cuál es la clave de integrarlos en el proceso empresarial, en la generación de beneficio para garantizar no solo el crecimiento, sino, incluso, la supervivencia?

Son, sin duda, factores fundamentales, como fundamental será la aportación en este sentido de los fondos europeos, que deben llegar realmente al tejido empresarial. Habrá, por lo tanto, un salto cualitativo en los próximos años, esencial para la economía del siglo XXI.