Pablo Herreros
Experto en comunicación y marketing de influencia

El marketing de influencia, magia para tus ventas

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Si le preguntas a Romina Collazo qué es para ella el marketing de influencia, seguramente te dirá que es magia: “Envié una blusa de mi colección a una persona que tiene una marca de joyería. Tiene un precio de 22 euros. No le pagué nada a ella. Se la puso, publicó la foto en su Instagram con mención a mi perfil y se vendieron 45, por lo que facturé casi 1.000 euros”.

Romina tiene una marca de moda llamada Piefshop. Pero el fenómeno de vender gracias a los influyentes de tu nicho no es exclusivo de la moda. Pasa en todos sitios. Que le pregunten a Víctor Corzán, dueño de Zanvic, una tienda online de decoración.

“Envié un marco para poner fotos a una influyente que hizo un collage y lo publicó en su Instagram y etiquetó a mi marca. Me disparó los seguidores en más de 400 personas y me mandó mucho tráfico a la web. El coste para mí fue de 15 euros, ridículo si lo comparo con lo que me habría gastado en publicidad para conseguir lo mismo”, dice Víctor.

Aunque si tenemos que elegir un sector donde las ventas llueven desde las menciones de influencers en redes sociales, el rey es el de la cosmética. Victoria Sánchez tiene una marca de cosmética natural ecológica, Säper. Hizo un acuerdo con una chica que organiza talleres de belleza: le daría productos de muestra para que usase durante sus formaciones y el 15% de las ventas que tuviera.

La chica celebró un taller con las cremas de Säper y se vendieron productos por valor de 1.000 euros. Victoria no daba crédito: a raíz de ahí empezó a creer. Hoy hace acuerdos de forma regular con personas que le ayudan a expandir su marca mencionándola en redes a cambio de un porcentaje de sus ventas.

Y estos ejemplos son la punta del iceberg: la marca de cosmética Estée Lauder dedica, desde hace ya varios años, el 75% de su presupuesto a influencers. ¿Por qué? Porque eso es lo que les ha permitido crecer a doble dígito en varios ejercicios en los más de 50 mercados en los que operan.

El marketing de influencia, bien ejecutado, es una bomba para las ventas de casi cualquier marca. ¿La clave? Saber elegir los influencers adecuados para ti. Si eres una empresa de inversiones, no te servirá de nada contratar a una chica muy guapa o a un musculitos; pero sí que te recomiende un inversor a quien has ayudado a ganar mucho dinero con una inversión y que pueda contar su historia. Para que eso sea rentable, debes fijarte bien en que ese inversor tenga entre sus seguidores a personas con el perfil de inversor también, así el mensaje calará y llegarás a nuevos clientes.

¿Cómo definiríamos entonces el marketing de influencers?

Es el poder de las recomendaciones de siempre, el boca a boca, hecho ahora de forma digital y masiva a través de las redes sociales, y con personas que tengan credibilidad y seguidores a los que les interese lo que tú vendes.

¿Por qué está teniendo ahora una explosión? Se juntan varios factores que provocan la tormenta perfecta: con la pandemia, miles de negocios que no tenían página web, se digitalizaron. Y los que la tenían pero no la usaban para vender, crearon una tienda online. Todos esos negocios se lanzaron a invertir en anuncios en redes sociales.

Facebook, dueña también de Instagram, no pudo asumir la ola gigante de negocios que querían anunciarse en sus dos redes. Y tuvo que elegir: o aumentaba el número de anuncios que mostraba a sus usuarios, o subía los precios. ¿Adivinas qué hizo?

No había otra opción: si hubiera optado por aumentar la frecuencia con la que vemos anuncios dentro de sus redes, los usuarios nos sentiríamos como si en televisión te ponen 10 minutos de anuncios y 5 de película. Los costes de publicidad para cualquier negocio pequeño se pusieron por las nubes.

El marketing de influencia es una herramienta poderosísima para cualquier marca. Si la tuya no está aún invirtiendo con influyentes de tu nicho, espabila y empieza a aprender de ello porque tienes un filón.