GMV: unos genios de otra galaxia

Por Redacción

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La industria espacial española apenas había nacido en los años 80. Las evidentes limitaciones que imponían la entonces escasa participación en los programas de la Agencia Europea del Espacio (ESA) y la consecuente carencia de experiencia industrial y tecnológica en el sector, se presentaban como barreras insalvables para desarrollar cualquier actividad espacial en nuestro país. El reto parecía estar reservado a empresas grandes, ya consolidadas, que podían hacer frente a las necesidades de inversión que el sector requería.

En este contexto hay que ubicar al profesor Dr. Juan José Martínez García, catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Aeronáuticos. Tras ganar por oposición en 1978 la Cátedra de Mecánica del Vuelo de la E.T.S.I. Aeronáuticos, vislumbró un terreno que ofrecía grandes posibilidades de expansión, sobre todo aprovechando nuevas áreas tecnológicas.

En dos años, arropado de ganas y empeño, Martínez García montó en la Universidad un Laboratorio de Mecánica del Vuelo, y en 1980-1981 empezó a llamar al grupo que lideraba “Equipo de Trabajo de la Cátedra de Mecánica del Vuelo”. La denominación fue cambiando con el paso de los años.

Ya en 1984, este grupo universitario, con cinco contratos en marcha, un equipo de once personas con dedicación exclusiva, cinco alumnos becarios y grandes ideas, se encontró con dificultades para seguir creciendo en el entorno universitario de la época. El grupo había adquirido un tamaño significativo y las posibilidades de estabilización y promoción de nuevos ingenieros eran muy escasas. En ese momento surgió la necesidad de ampliar recursos materiales y una consecuente dificultad para conseguirlos por limitaciones presupuestarias, además de la poca agilidad de respuesta a las demandas de los clientes.

Como consecuencia de estos hechos, a los que se unían las buenas expectativas de mercado, el profesor Juan José Martínez García decidió dar un gran paso y crear la sociedad industrial Grupo de Mecánica del Vuelo, S.A. (GMV), estableciendo la sede de la compañía en Madrid.

En 2006, la consolidación en nuevos sectores y la expansión internacional impulsan una evolución profunda de la identidad y arquitectura de la marca corporativa para reflejar la realidad de un grupo multinacional que trabaja en múltiples sectores tecnológicos y apuesta por seguir expandiéndose en el futuro. Fruto de esta evolución, y aun manteniendo las diferentes razones sociales establecidas durante los años precedentes con objeto de desarrollar actividades en distintos sectores, se lleva a cabo una revisión y unificación de las distintas marcas que albergaban el paraguas de  GMV que culmina con la denominación de la sociedad del grupo bajo el nombre de GMV Innovating Solutions, S.L.

“En el mundo global en que vivimos, las necesidades singulares y complejas de los clientes de GMV se encuentran con una oferta tecnológica de sistemas, productos, soluciones y servicios en constante evolución que no han nacido pensando específicamente en sus necesidades singulares, sino que han sido concebidas para atender el denominador común de un mercado global”, explica Jesús B. Serrano, director general de la compañía.

La competitividad de GMV está basada en el desarrollo tecnológico y en la innovación. El crecimiento sostenible de la compañía se basa en un modelo de transferencia de tecnología interno multidireccional: utilizar las tecnologías desarrolladas en un ámbito para aplicarlas en otros clientes, en otras geografías o incluso en otros mercados.

Por otro lado, la suma de capacidades existente en GMV, difícil de encontrar en otras empresas, junto con una robusta estructura corporativa, una fuerte vocación de excelencia y un riguroso control de la calidad, permiten a la compañía ejecutar con éxito los proyectos cada vez más complejos que le confían sus clientes.

En la actualidad GMV es el primer proveedor independiente del mundo de sistemas de control en tierra para operadores de satélites comerciales de telecomunicaciones, líder a nivel internacional en sistemas de navegación por satélite y una de las empresas clave en el desarrollo del programa europeo de navegación por satélite Galileo. Es la sexta mayor empresa espacial europea con clientes y actividades en los cinco continentes, y el principal proveedor de sistemas de mando y control C4I del Ejército de Tierra español y el primer proveedor nacional de sistemas inteligentes para el transporte público (ITS) con proyectos en los cinco continentes. En el sector TIC es una referencia nacional en ciberseguridad con una trayectoria de más de veinte años en el sector y ha contribuido desde sus inicios a la digitalización de Administraciones Públicas y grandes empresas. Está presente en Europa, América y Asia con una plantilla de cerca de 2.500 personas. Su facturación ha subido de 101 millones de euros en el año 2010 a 236,8 en 2019, y sus beneficios, de 3,6 millones a 6,3.