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El gigante tecnológico Oracle obtuvo un beneficio neto atribuido de 16.984 millones de dólares (14.707 millones de euros) al cierre de su año fiscal, finalizado el 31 de mayo, lo que equivale a un alza del 36,5% en comparación con las ganancias contabilizadas en el ejercicio anterior.
Por Redacción

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La consultora tecnológica francesa Capgemini ha alcanzado un acuerdo definitivo para el ERE en España, que afectará a un máximo de 710 personas. "Tras varias semanas de diálogo constructivo, responsable y desarrollado de buena fe, Capgemini ha alcanzado un acuerdo definitivo con el 100% de la mesa negociadora en el marco del proceso actualmente en curso en España"
Por Redacción

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Hay un debate sobre la inteligencia artificial (IA) que lleva años planteándose de forma equivocada. Cada vez que se habla de IA en relación al mercado laboral, la conversación deriva hacia el mismo punto: cuántos empleos va a destruir la máquina. Es una pregunta legítima, pero es la pregunta equivocada. La correcta es otra, y también es urgente: ¿quién va a ocupar los puestos de trabajo que dejarán libres los millones de trabajadores cualificados que se jubilarán en los próximos diez años? La generación del baby boom, la más numerosa de la historia demográfica española, ya empieza a jubilarse.
En un entorno económico cada vez más interconectado, la fiscalidad se ha convertido en una herramienta estratégica de política económica. Los países compiten por atraer inversión extranjera directa, sedes corporativas y capital financiero mediante incentivos fiscales, tipos impositivos reducidos y regímenes especiales para determinados sectores. Esta dinámica, conocida como competencia fiscal internacional, ha moldeado el mapa empresarial global durante las últimas tres décadas.
La irrupción de la inteligencia artificial (IA) en los mercados financieros no constituye una mera evolución tecnológica; representa un cambio estructural en la arquitectura misma del sistema financiero internacional. Desde la gestión de riesgos hasta la asignación de activos, pasando por el crédito, la detección de fraude y la supervisión regulatoria, los algoritmos avanzados están redefiniendo cómo se toman decisiones que movilizan billones de dólares cada día.
En los últimos años, los bancos centrales han iniciado una transformación silenciosa pero profunda en la forma en que interpretan la realidad económica. Durante décadas, la política monetaria se apoyó en indicadores tradicionales —PIB, inflación, empleo, balanza comercial— publicados con periodicidad mensual o trimestral. Hoy, sin embargo, la digitalización de la economía y la proliferación de datos en tiempo real han abierto la puerta a una nueva generación de métricas conocidas como datos no tradicionales o alternativos.

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