La actividad de las fábricas españolas se ha deteriorado en junio como consecuencia de la caída de los nuevos pedidos y la producción, según refleja el índice PMI manufacturero, que ha bajado a 49,7 puntos desde los 51,2 del mes anterior, situándose por primera vez en tres meses por debajo del umbral de 50 puntos que separa la contracción de la expansión. Este descenso del PMI en junio respondió en gran medida a una caída acelerada y marcada de los nuevos pedidos, ya que la demanda del mercado se vio afectada negativamente por la incertidumbre, principalmente en relación con el